Rinitis

Rinitis 2017-01-19T15:36:46+00:00

RINITIS  

(Este material es una información general para el paciente; no sustituye al consejo médico. Usted debe ponerse en contacto con su médico para consultar cualquier cuestión acerca de su salud, tratamiento o cuidado)

Rinitis es la inflamación de las fosas o conductos nasales. Esta inflamación puede causar una variedad de síntomas molestos, como estornudos, picor, congestión nasal o goteo nasal.

Casi todas las personas tienen alguna vez rinitis a lo largo de su vida. Los episodios breves de rinitis son causados habitualmente por infecciones víricas del tracto respiratorio ( resfriado común o catarro nasal ). La rinitis crónica está causada habitualmente por alergias, pero también puede ocurrir por el abuso de ciertas drogas, algunos procesos médicos, y factores no inidentificables.

Para mucha gente, rinitis es una cuestión de toda la vida que va y viene en el tiempo. Afortunadamente los síntomas de rinitis habitualmente pueden controlarse bien con la combinación de medidas medioambientales y tratamiento con fármacos.

RINITIS ALÉRGICA – La rinitis alérgica afecta a un 15-20% de personas de todas las edades. El riesgo de desarrollar rinitis alérgica es mucho más alto en personas con asma o eczema, y en personas que tienen historia familiar de asma o rinitis.

La rinitis alérgica puede comenzar a cualquier edad, aunque la mayor parte de las personas desarrollan los primeros síntomas en la niñez o juventud. Los síntomas a menudo son más intensos en la niñez y en las personas entre los 30-40 años. Sin embargo, los síntomas tienden a variar a través de la vida, y muchas personas experimentan periodos de remisión.

CAUSAS DE RINITIS ALÉRGICA La rinitis alérgica está causada por una reacción nasal a partículas pequeñas que están en el aire y que se llaman alergenos (sustancias que provocan una reacción alérgica). En algunas personas, estas partículas también producen reacciones en las vías aéreas centrales (asma), pulmones (neumonitis alérgica), y ojos (conjuntivitis alérgica).

La reacción alérgica se caracteriza por la activación de dos tipos de células inflamatorias, llamadas células cebadas y basófilos. Estas células producen sustancias inflamatorias, incluyendo histamina, que causa dilatación de los vasos sanguíneos, picor, estornudos y goteo nasal. Después de diversas horas, estas sustancias también activan otras células inflamatorias que pueden causar una segunda onda de síntomas.

RINITIS ALÉRGICA ESTACIONAL VERSUS PERENNE La rinitis alérgica puede ser estacional (que ocurre durante estaciones específicas) o perenne (ocurre durante todo el año). Los alergenos que más comúnmente causan rinitis alérgica estacional son los pólenes de árboles, hierbas y gramíneas, así como hongos y mohos. Los alergenos que más frecuentemente causan rinitis alérgica perenne son el polvo de casa, ácaros del polvo, cucarachas, pelo de animales y hongos y mohos. De estas dos clases de rinitis, la perenne suele ser más difícil de tratar.

SÍNTOMAS DE RINITIS ALÉRGICA Los síntomas típicos de la rinitis alérgica incluyen pico en la nariz y alguna vez en los oídos; estornudos; descarga de moco acuoso y claro por la nariz; dolor de garganta; y dificultad para respirar a través de la nariz. En casos severos, los síntomas pueden incluir también una sensación de presión y dolor en la cara.

Los síntomas nasales de la rinitis alérgica se acompañan a menudo de picor y lagrimeo en los ojos y algunas veces por tumefacción y coloración azulada de los tejidos situados por debajo de los ojos. Otros síntomas de la rinitis alérgica pueden ser pérdida de olor y sabor, disturbios del sueño, fatiga o cansancio por el día y dificultad para trabajar.

Después de la exposición a un alérgeno y una reacción inicial, alrededor de 30-40% de las personas tienen recurrencia de los síntomas 6-12 horas después. La exposición a estímulos inespecíficos, tales como olores fuertes e irritantes, pueden precipitar también o empeorar los síntomas en personas con rinitis alérgica.

DIAGNÓSTICO DE RINITIS ALÉRGICA Se basa en la presencia de signos y síntomas de esta condición descrita más arriba. Un examen nasal y pruebas médicas pueden confirmar el diagnóstico e identificar los alergenos causantes.

EXAMEN NASAL Un examen nasal permite la inspección visual directa del recubrimiento de los conductos nasales y puede en ocasiones diferenciar la rinitis alérgica de otros tipos de rinitis. En las personas con rinitis alérgica, el recubrimiento de los conductos nasales es frecuentemente muy pálido o azulado.

IDENTIFICACIÓN DE ALERGENOS Y OTROS DESENCADENANTES Es posible a menudo identificar los alergenos y otros desencadenantes que provocan rinitis alérgica recordando los factores que preceden a los síntomas; anotando el momento en el que comienzan los síntomas; y examinando la casa, el lugar de trabajo o el medio ambiente de la escuela de la persona que tiene los síntomas de rinitis alérgica. Las pruebas cutáneas pueden ser de utilidad para las personas cuyos síntomas no son bien controlados con medicamentos y en quienes no es obvio el alergeno causante.

TRATAMIENTO DE LA RINITIS ALÉRGICA El tratamiento de la rinitis alérgica supone una combinación de medidas para reducir la exposición de una persona a alergenos u otros desencadenantes conocidos y tratamiento con medicamentos. En la mayor parte de las personas estas medidas controlan los síntomas de la rinitis alérgica.

REDUCCIÓN DE LA EXPOSICIÓN A DESENCADENANTES Algunas medidas simples pueden reducir la exposición a los alergenos y desencadenantes que provocan rinitis alérgica.

  Ácaros del polvo – La exposición a los ácaros del polvo puede ser reducida revistiendo los colchones y almohadas con barreras impermeables para los ácaros y lavando las sábanas y mantas semanalmente en agua muy caliente. La exposición puede reducirse ulteriormente por mantener la humedad en el interior del domicilio por debajo del 50%, aspirando regularmente, quitando las alfombras del suelo y evitando dormir o descansar en muebles tapizados.

•  Pelo de animales – La exposición a pelo de animales puede reducirse manteniendo las mascotas fuera de las habitaciones de dormir, cerrando herméticamente o colocando filtros sobre los respiraderos de la habitación, y bañando los gatos cada semana. En algunos casos puede ser necesario quitar las mascotas de casa. A causa de que el pelo puede permanecer en el medio ambiente hasta mucho después de que la mascota haya sido quitada, los síntomas pueden no mejorar hasta muchos meses después.

•  Cucarachas – Puede reducirse la exposición usando cepos venenosos o trampas y manteniendo los alimentos y la basura herméticamente cerrada todo el tiempo.

•  Mohos del interior de la casa – Puede reducirse la exposición apretando los goteos de los grifos, eliminando las fuentes de agua donde pueden crecer los mohos, limpiando las superficies mohosas, y reduciendo la humedad a menos del 50%.

•  Pólenes y mohos externos – La exposición a pólenes y mohos externos puede reducirse manteniendo las ventanas del coche y de la casa cerradas, estando en habitaciones con aire acondicionado durante la estación en la que son mayores los síntomas y permaneciendo en el interior del domicilio los días de viento y soleados.

•  Humo de tabaco – La exposición a humo de tabaco puede reducirse si los miembros que viven en casa dejan de fumar o fuman solo fuera de casa. Es importante reducir la exposición al humo de tabaco en el trabajo.

•  Agentes irritantes y polución – La exposición puede reducirse evitando las cocinas que queman madera y lugares con fuego; ventilando adecuadamente otras cocinas y calefacciones y evitando perfumes, agentes de limpieza, y sprays que desencadenan síntomas.

LIMPIADORES DE LAS PARTÍCULAS DEL AIRE DE ALTA EFICIENCIA (HEPA) La efectividad de estos limpiadores para reducir la exposición de una persona a alergenos es incierta. Estos limpiadores no son muy efectivos para reducir la exposición a los ácaros del polvo debido a que poca cantidad de estos alergenos está en el aire. Algunos estudios han sugerido que pueden ser efectivos para quitar los alergenos del gato del aire.

TRATAMIENTO CON FÁRMACOS/MEDICAMENTOS La severidad de los síntomas y las preferencias personales habitualmente guían la selección de los medicamentos.

•  Corticoides nasales – Son corticoides tomados por un spray nasal y son los medicamentos recomendados habitualmente en primer lugar para el tratamiento de la rinitis alérgica. Estos fármacos tienen muy pocos efectos colaterales y alivian los síntomas dramáticamente en la mayoría de las personas. Algún estudio demostró que son más efectivos para aliviar los síntomas que los antihistamínicos orales.

Los corticoides nasales incluyen budesonida (Rhinocort), fluticasona (Flixonase), mometasona (Nasonex), etc. Estos fármacos o medicamentos difieren con respecto a la base líquida (agua o alcohol), la frecuencia de dosis, el dispositivo, y coste, pero todos tienen una efectividad similar para tratar los síntomas de rinitis.

A las personas con rinitis severa también se les pueden aconsejar descongestionantes nasales por unos pocos días para reducir la tumefacción o hinchazón nasal y permitir que el spray de corticoides tenga mejor acceso a los conductos nasales.

La dispersión adecuada del spray nasal a todo el recubrimiento interior nasal es importante para conseguir efectividad de los corticoides nasales. Esta dispersión puede mejorarse dirigiendo el spray lejos del septo nasal (el cartílago que divide los dos lados de la nariz) cuando se utiliza un spray con alcohol, y posicionando la cabeza hacia abajo y adelante después de usar un spray acuoso.El alivio de algunos síntomas puede ocurrir el primer día de tratamiento con los corticoides nasales, pero su máximo efecto puede no aparecer hasta después de varios días o semanas. Por esta razón, estos medicamentos son más efectivos cuando se utilizan regularmente, aunque algunas personas pueden disminuir gradualmente las dosis sin que reaparezcan los síntomas.

Los efectos colaterales de los corticoides nasales son leves y pueden incluir un olor o sabor desagradable o sequedad de la mucosa nasal. En algunas personas, los corticoides nasales causan irritación, costras, y sangrado del septo nasal, especialmente durante el invierno; este efecto puede minimizarse aplicando vaselina antes de usar el spray, utilizando un spray con suero salino para restaurar la humedad del recubrimiento nasal, o cambiando a un spray acuoso. Los estudios sugieren que los corticoides nasales son generalmente seguros cuando se usan durante muchos años. Sin embargo, las personas que utilizan estos fármacos por periodos prolongados de tiempo deben realizar exámenes nasales periódicos para descartar efectos colaterales raros, incluyendo lesión del septo nasal e infección nasal.

•  Antihistamínicos – Los antihistamínicos alivian el picor, estornudos, y goteo de la rinitis alérgica, pero no alivian la congestión nasal. El tratamiento combinado con corticoides nasales o descongestionantes pueden proporcionar mayor alivio de los síntomas que el uso de uno solo de ellos.

•  Descongestionantes – Se combinan a menudo con los antihistamínicos, en medicamentos para tomar por vía oral, sin receta.

También hay diversos descongestionantes orales en spray, incluyendo oximetazolina y fenilefrina. Los descongestionantes nasales no deben utilizarse más de dos o tres días a causa de que pueden causar un tipo diferente de rinitis, llamado rinitis medicamentosa (ver más abajo).

Los descongestionantes orales elevan la presión arterial y no son apropiados para las personas con hipertensión o ciertas condiciones cardiovasculares. Los hombres con una próstata agrandada que tienen dificultad para orinar pueden referir un empeoramiento de este síntoma cuando ellos toman descongestionantes.

•  Spray nasal salino – Un spray salino es efectivo para disminuir la sequedad nasal y el goteo post nasal que se pueden asociar con la rinitis alérgica y su tratamiento. Los sprays de salino pueden comprarse sin receta y pueden prepararse en casa. El spray hecho en casa se prepara mezclando ¼ de una cucharadita de sal, 1/8 de cucharadita de bicarbonato sódico y 1 taza de agua; la solución puede ponerse en un bote de un spray viejo. El spray debe hacerse cada día, cuando vaya a utilizarse, para evitar la contaminación con bacterias.

INMUNOTERAPIA O “VACUNAS” (TRATAMIENTO DESENSIBILIZANTE) La inmunoterapia se refiere a las inyecciones que se administran para desensibilizar a una persona a alergenos conocidos. Este tratamiento es efectivo para solo ciertos tipos de alergenos, es caro y requiere mucho tiempo.

Aunque la inmunoterapia puede beneficiar a algunas personas con rinitis alérgica, se reserva habitualmente para las personas que tienen una mala respuesta al tratamiento con medicamentos o para quienes son reacios a tomar medicamentos. La inmunoterapia se ha demostrado efectiva en el tratamiento de las alergias al pelo de gato y el polen de árboles, hierbas y gramíneas.

El tratamiento comienza con diversos meses de inyecciones semanales, aumentando gradualmente las dosis, seguido por inyecciones mensuales de mantenimiento. Las inyecciones de mantenimiento pueden administrarse por un cuidador de atención primaria.

La inmunoterapia es habitualmente un tratamiento a largo plazo, y los beneficios de este tratamiento pueden disminuir cuando es discontinuado. Sin embargo, un estudio en personas con alergias a los pólenes de gramíneas encontró que los beneficios de tras a cuatro años de inmunoterapia persistieron cuando las inyecciones fueron suspendidas.

Las inyecciones de inmunoterapia comportan un pequeño riesgo de reacciones alérgicas severas. Estas reacciones ocurren con una frecuencia de 6 de cada 10,000 inyecciones, más a menudo después de las inyecciones mantenimiento. Los síntomas habitualmente comienzan en los 30 minutos siguientes de la inyección y la reacción puede ser fatal, especialmente en gente que padezca asma severa; este es el motivo por el que se les requiere a los pacientes que permanezcan en la consulta después de las inyecciones de rutina. A causa de que los medicamentos beta-bloqueantes pueden interferir con la capacidad para tratar estas reacciones, a las personas que toman estos medicamentos se les aconseja a menudo que no se traten con inmunoterapia.

OTROS TRATAMIENTOS Otros medicamentos han sido estudiados en personas con rinitis alérgica con resultados inconclusitos.

  • Atropina nasal – Es efectiva para el tratamiento del goteo nasal. Este medicamento, disponible como Bromuro de Ipratropio (Atrovent), no es recomendado para personas con glaucoma u hombres con agrandamiento prostático.
  • Antagonistas de los receptores de leucotrienos – Estos medicamentos no se recomiendan para este propósito.

RINITIS IDIOPÁTICA – Antes llamada vasomotora, se refiere a la rinitis que no tiene causa identificable. Los investigadores creen que este tipo de rinitis puede resultar de la dilatación anormal de los vasos sanguíneos.

Los síntomas de la rinitis idiopática incluyen una descarga nasal acuosa; congestión nasal intermitente; y una respuesta nasal exagerada a los irritantes no específicos, tales como la polución del aire o los cambios de temperatura (especialmente exposición al frío, aire seco).

De forma distinta a la rinitis alérgica, la rinitis idiopática no se acompaña de picor nasal, picor o quemazón de los ojos, o estornudos.

La rinitis idiopática es con frecuencia difícil de tratar.

Reducir o eliminar la exposición a los irritantes del medio ambiente parece ser la estrategia más efectiva para tratar esta condición. El medicamento oral efedrina y el bromuro de ipratropio nasal (Atrovent) alivia los síntomas en algunas personas con rinitis idiopática. Los descongestionantes que se adquieren sin receta médica deben evitarse porque estos medicamentos pueden causar otro tipo de rinitis, llamada rinitis medicamentosa.

RINITIS ATRÓFICA Es un tipo de rinitis que resulta de un adelgazamiento o debilitamiento gradual del recubrimiento y de los huesos de la nariz. Esta enfermedad ocurre más comúnmente en personas adultas viejas. Los síntomas incluyen congestión nasal, costras en los conductos nasales, y un mal olor persistente. El tratamiento con antibióticos tópicos y con un spray con suero salino a menudo alivia los síntomas de la rinitis atrófica.

RINITIS MEDICAMENTOSA Es un tipo de rinitis que es iniciada y perpetuada por el uso y abuso de ciertos medicamentos. Esta enfermedad está causada más a menudo por el abuso de sprays descongestionantes nasales (no corticoides nasales) pero puede deberse al uso de anticonceptivos orales, medicamentos antihipertensivos, sedantes, y aspirina.

La rinitis medicamentosa se trata descontinuando el medicamento que la causó, después de consultar con el médico. Los sprays nasales de corticoides pueden acelerar la recuperación de esta enfermedad, ya que la recuperación de esta enfermedad puede tardar hasta un año.

CONDICIONES MÉDICAS ASOCIADAS CON RINITIS La rinitis puede ser un síntoma de diversas enfermedades médicas subyacentes, incluyendo hipotiroidismo, ciertos tumores, condiciones que causan inflamación vascular, y uso de cocaína. El tratamiento de estas enfermedades subyacentes puede aliviar la rinitis. El embarazo puede causar rinitis en algunas mujeres.

PÓLIPOS NASALES Son crecimientos grandes no dolorosos del recubrimiento o mucosa de los senos. Estos pólipos pueden resultar de la inflamación persistente de la rinitis alérgica, entre otras causas. Los pólipos nasales pueden obstruir los conductos nasales y causar una descarga acuosa.

Los pólipos nasales pueden ser difíciles de tratar. Los corticoides nasales pueden detener a menudo el crecimiento de los pólipos nasales y pueden “encogerlos” o disminuirlos de tamaño. Un tratamiento corto con corticoides orales seguido por un tratamiento de mantenimiento con corticoides nasales puede controlar el crecimiento de los pólipos nasales.

La cirugía para quitar los pólipos nasales (llamada polipectomía) puede ser necesaria cuando los pólipos obstruyen severamente los conductos nasales o causan sinusitis recurrente que requiere tratamiento con antibióticos. Los pólipos a menudo crecen de nuevo después de la cirugía, aunque este crecimiento puede retardarse usando sprays de corticoides nasales.

DONDE OBTENER MÁS INFORMACIÓN Su médico es la mejor fuente para encontrar información con respecto a su caso particular. No todos los pacientes con rinitis son parecidos, y es importante que su situación sea evaluada por alguien que le conozca a usted enteramente.

(Según UpToDate, 2005)